Experimentar por fuera de lo que nos dicen que “debe ser”

depilación

Mil mitos y contradicciones alrededor de una practica que implica dolor y edición del cuerpo.

¿Por qué nos depilamos? 
¿Para que nos depilamos? 
¿Para quien nos depilamos?

La mayoría lo hacemos desde niñas, porque nos llevaron nuestras madres, abuelas. 
Por que “las mujeres no tienen pelos” pero si tenemos, todas tenemos, igual que los varones tienen y sus padres no los llevan a los 10 años a atravesar el rito de iniciación de la depilación. Es una de las primeras experiencias en las que experimentamos en el cuerpo que:
“ser mujeres duele” 
“que la belleza duele” 
“que la moda no incomoda”
“que más vale muerta que sencilla”

¿Cuanta violencia hay en esas afirmaciones?
¿El dolor de cuantas? 
¿Cuantas horas de trabajo? 
¿Cuantas horas de la vida?

¿Para qué? 
¿Para quién?

Y si andás con los pelos al viento, “sucia”, “dejada” y así, el disciplinamiento es inmediato para las que se salen del modelo opresivo y violento. El disciplinamiento para las que no quieren editarse, encajar.

Quizás llegó el momento de experimentar, como es decidir sobre nuestros cuerpos.😀😉

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